InicioCrear libroAgregar capítulo

La Andragogía: Educación de Adultos. Concepto



La andragogía es el enfoque de la educación del adulto, bien sea escolarizada o extra- escolar, y comprende desde la alfabetización hasta los cursos de postgrados universitarios ...“Es decir, apunta Félix Adam, que cuando hablamos de educación de adultos hay que situarla en el punto de acción dirigida al perfeccionamiento del hombre sea cual fuere su grado de cultura, su nivel profesional y, sobre todo, su posición en la actividad humana como decididora del destino colectivo de la sociedad en que vive...”

La justificación de la andragogía como ciencia la delimita el citado autor al configurar un perfil general de la necesidad del hecho andragógico. El adulto es un ser biológico desarrollado en lo físico en lo psíquico, en lo ergológico y en lo social, capaz de actuar con autonomía en su grupo social y que en último término decide sobre su propio destino. Su naturaleza difiere del nifto y del adolescente en lo biológico, psicológico, ergológico y social. Por lo tanto, en lo educativo hay un hecho andragógico tan dinámico, real y verdadero como el hecho pedagógico.

Otros dos hechos incontrovertibles que jus-tifican la educación del adulto, son: 1, la inconclusión ontológica del hombre y 2, la confrontación dialéctica hombre—naturaleza, cuya síntesis, la cultura, es constantemente recreada mientras, a su vez recrea el entorno cultural del hombre y su sociedad. Y el instrumento creador, de manera general, es la

educación, y de manera particular, la andra- gogía.

La andragogía como ciencia social se fun-damenta en dos postulados:

1. El adulto, para superar sus propias con-tradicciones, es un ser que necesita aprender cualquiera sea su condición bio- sicosociológica.

2. El adulto es un ser inserto en una realidad física y social que constantemente se modifica, lo cual le exige actualizarse a fin de enfrentarse con éxito a su circunstancia.

Las corrientes educativas actuales tienden a incorporar la educación de adultos al sistema global de educación permanente y se le asigna, debido a sus tendencias innovadoras, una mutación radical del sistema escolar.

Tradicionalmente a la educación de adultos se le ha considerado como alfabetizadora,

remedial, transcu lturiz ador a y de extensión, según incorpore al adulto al usufructo de las bondades de la cultura ideográfica, satisfaga las necesidades de información por abandono extemporáneo de la escolaridad, incorpore a indígenas e inmigrantes a otra cultura y difunda bienes culturales en públicos heterogéneos, pero sin que haya una praxis y una teleología definidas.

El concepto de educación de adultos aparece con el desarrollo industrial; pero su enfoque, como aparato intelectual sistemático, es reciente y se encuadra dentro de los principios de la educación permanente.

Un racional sistema de educación de adultos debe responder a criterios de flexibilidad y adaptación; debe, además, satisfacer las ne-cesidades y expectativas intelectuales y pro-fesionales del participante; debe ser, por último, canal expedito puesto al servicio de la autorrealización. Estos planteamientos requieren nuevos enfoques de la educación de

adultos que han de incidir en el sistema global de la educación.

En el proyecto de la Ley de Educación que actualmente reposa en el Congreso de la República, el sistema escolar venezolano incorpora la educación de adultos como un subsistema, con determinación de fines y concreción de su campo de acción.

De una manera taxativa, dice el citado proyecto que la educación de adultos estará destinada a quienes desean adquirir, ampliar, renovar o perfeccionar sus conocimientos. Es aplicable desde los dieciséis años de edad y tiene por objeto proporcionar, a quienes no hubiesen cumplido la educación obligatoria o no hubiesen cursado regularmente otros niveles del sistema o desearen mejorar su preparación, la formación cultural o profesional indispensable para adquirir conocimientos, asf como desarrollar habilidades, destrezas y aptitudes que los capaciten para la vida social, el trabajo productivo y la prosecución de es-tudios; comprende la alfabetización, los cur-

sos especiales, sistemáticos y de libre escola-ridad, en educación primaria, media y superior y los demás de formación cultural y profesional. En el contenido de los programas, de los métodos de enseñanza y/o aprendizaje, en los procedimientos de evaluación y de promoción, se tomarán en cuenta el grado de madurez, la diferencia de intereses y aptitudes de los cursantes. Se admitirán, en programas especiales organizados dentro del régimen de educación de adultos, alumnos sin título de bachiller, seleccionados mediante pruebas idóneas de evaluación de conocimientos; estos programas requerirán la aprobación del Consejo Nacional de Educación Superior. Y, por último, los mayores de dieciséis años podrán optar al certificado de educación primaria y al del ciclo básico de educación media sin otro requisito que la comprobación de los conocimientos fundamentales correspondientes.

Malcom Knowles, en su ensayo “Andrago- gía, no Pedagogía”, traducido del inglés por el CREA de Venezuela, traza la aplicación de

los principios y procesos básicos de la educación de adultos con un propósito andragó- gico, en contraposición con el espíritu pedagógico de cómo enseñar a los adultos. Aparece así un nuevo, coherente y comprensivo cuerpo de teorías y tecnologías basado en principios que definen al adulto como aprendiz.

Entre los principios enunciados está el que una persona crece y madura con el concepto de sí mismo, pasando por una total dependencia, como es la realidad del infante, a una creciente autodirección. Un niño se ve a sí mismo completamente dependiente del mundo del adulto para tomar sus decisiones; durante el curso de su infancia y juventud esa dependencia se debilita al tomar algunas decisiones por sí mismo, y en la adolescencia trata de independizarse.

La andragogía acepta que el individuo adquiere el concepto de sí mismo, basado en una fundamental autodirección, en el momento en el cual llega a ser psicológicamente adulto, lo cual, además, responde a la intrínseca necesidad de que el adulto sea tratado como tal. Los adultos tienden a resistir el aprendizaje bajo condiciones que sean incongruentes con sus propios conceptos de indi-viduos autónomos. Cualquier experiencia que ellos perciban que los coloca en una posición de ser tratados como niños, está destinada a interferir su aprendizaje.

En la tecnología andragógica se da un énfasis creciente sobre las técnicas experienciales e involucra las experiencias de los aprendices en el análisis de las mismas. El adulto penetra así en el aprendizaje con uña profunda participación de su ego. Aprendizaje activo y aprendizaje participativo fundamentan la teoría andragógica.

El concepto adulto de directividad propia —de Cari Rogers— está en contradicción con la práctica tradicional pedagógica del profesor que indica al alumno lo que debe aprender. El rol del aprendiz en la práctica pedagógica no es más que la de un sujeto pasivo de las instrucciones del profesor, cuyo efecto es determinado en un concepto propio de dependencia.

Cuando el individuo madura, su facilidad para aprender es decreciente como consecuencia de su desarrollo biológico y es creciente como producto de su desarrollo mental. En este sentido, la pedagogía determina que los niños están preparados para internalizar aquellas cosas que deben aprender como consecuencia de su desarrollo biológico y cognoscitivo. La andragogía establece que los adultos están listos para aprender aquellas cosas que ellos necesitan a causa de sus urgencias y de las fases de su desarrollo mental. Concibe al adulto como sujeto, eje y centro del proceso de aprendizaje, capaz de autoges- tionar sus procesos de aprendizaje.

La acumulación de conocimientos de pasadas experiencias representa la información más importante. El significado educacional de una experiencia, según la andragogía, ha de juzgarse no por un contenido literal o por sus principios formales, sino por su contribución

FIGURA 3. Relación entre

aprender materiales nuevos, Garrett.

al crecimiento del individuo como persona que se reconoce a sí misma auténticamente.

Al centrar la andragogía sus objetivos hacia el aprendizaje y no en la enseñanza, permite que el participante adulto perciba las metas de la experiencia de aprendizaje como metas propias, se haga responsable en la planificación y significación de su experiencia de aprendizaje y, consecuentemente, se comprometa con ella.







En lo que respecta al aprendizaje se observa que la perspectiva del tiempo en niños y adultos es diferente. La perspectiva del tiempo existencial en el joven es lo inmediato; en cuanto a educación, su perspectiva del tiempo es lo mediato, pues el niño es condicionado para incursar en la vida futura de adulto. La perspectiva del tiempo en el adulto, en cuanto a aprendizaje se refiere, es una aplicación de inmediato. El adulto desea aplicar mañana lo que aprende hoy, es por ello que su perspec-tiva temporal es de inmediata aplicación y su ingreso en la educación tiene una orientación centrada en la necesidad de aprender a fin de satisfacer las condiciones requeridas por su status y sus roles.

La andragogía valora la importancia de la experiencia en el actual aprendizaje. Tradicionalmente todo el planeamiento del aprendizaje era hecho por los maestros, comisiones de planes de estudio o departamentos especializados del Estado; pero, por el contrario, ha sido una práctica andragógica introducir dentro del diseño del aprendizaje un abastecimiento de experiencias para que los educandos planifiquen y, aún más, ensayen cómo van a aplicar sus conocimientos en la vida diaria.

Si el principio de aprendizaje está centrado en la orientación del sujeto para aprender, el currículum estará organizado en atención al participante, con la debida secuencia del aprendizaje dentro de cada unidad y considerando, desde las experiencias de campo hasta la teoría y los principios aplicables. La andra- gogía concibe al aprendiz como centro y eje de su objeto de estudio, cuya tecnología, a diferencia de la pedagogía, hace más énfasis en el aprendizaje que en la enseñanza. De allí que una de las necesidades iniciales y casi universales de los adultos es aprender cómo asumir las responsabilidades de su propia formación a través del estudio autodirigido, cómo aprender cooperativamente con la ayuda de otros participantes y, especialmente, cómo aprender analizando su propia experiencia.

El participante adulto será, según la teoría andragógica, el creador de su propia esencia, tendrá la libertad necesaria para seleccionar sus programas y analizarlos críticamente, y será capaz de autogestionar sus procesos de aprendizaje.

La andragogía centra su interés en el com-portamiento del adulto durante el aprendizaje y responde, en cierta forma, a las expectativas de la sicología del adulto y de la matética, aún cuando ninguna de estas dos disciplinas, por nuevas, han podido concretar un exacto perfil del adulto, ni mucho menos precisar cómo es la transformación de su comportamiento (aprendizaje).

Sin embargo, el adulto es una realidad pensante, emotiva y motora que reclama —durante toda su existencia— la asunción de nuevos roles, así como una sentida aspiración por el mejoramiento social, económico y cultural suyo y de los suyos. En este sentido la andra- gogfa viene a llenar un vacío de las sociedades modernas.

La educación del adulto es independiente de los fines niveles académicos. Su praxis es la autodirectividad y su presencia en las sociedades modernas, de manera sistemática, se fundamenta en la necesidad que tiene el adulto de superar sus propias contradicciones, asi como de mejorar la calidad de la vida del grupo. Aún cuando no se ha diseñado un marco teórico-conceptual que responda a criterios universales, en instituciones universitarias empiezan a crearse centros de investigación y experimentación que permitirán evaluar los modelos actuales de funcionamiento, así, como a través de la mofética, la sicología del adulto y la antropología, diseñar una estructura definitiva de la andragogía.




Teoría y Praxis en Andragogía: Prólogo
Introducción: Teoría y Praxis en Andragogía.
Introducción: Teoría y Praxis en Andragogía.
Los requerimientos en Educación en Venezuela para finales de los años 1970 y principios de los 1980
La Educación Permanente
La Andragogía: Educación de Adultos. Concepto
Praxis Andragógica
Un perfil del participante Adulto en la Educación.
EL Perfil del Andragogo
Modelo Didáctico en Andragogía
Prospectiva de la Educaciòn Venezolana vista desde finales de los años 1970
Prospectiva de la Educaciòn Venezolana vista desde finales de los años 1970
Conclusiones . Teorìa y Praxis en Andragogìa.
Conclusiones . Teorìa y Praxis en Andragogìa.

economia de los indios
Anàlisis de Obras de la Literatura Venezolana
la batalla de Carabobo

ola ke ase
Insurrección Chirinos
arte colonial
lo mundo play
perdidA
Raíces de Pueblo por José Antonio Zambrano
Cuentos de Cástulo Riera
Cástulo Riera. Cuenta Cuentos.
Religión
La Muerte del Caudillo Juan Vicente Gómez
El Final de Juan Vicente Gómez.
XX Certamen de Relato Breve Lapurbide Ansoain, Navarra, España 2008
Las "Revoluciones" en Venezuela.
La orden de la merced por Tierras de Venezuela
Influencia de la escama (Aspidiotus destrutor) (Signoret) sobre el desarrollo y la producción de las plantas de cocotero en el Estado Falcón , Venez
Literatura
Psicología
Moda
Los Sucesos del 19 de Abril de 1810 en Venezuela. Por José de Jesús Cordero Ceballos.
Artículos de Historia de Venezuela
La Autoestima
Turismo
Poítica
Curiosidades
Teoría y Praxis en Andragogía.
Proceso Histórico Venezolano
Hogar
Estudios Soiales
Ecología
Negocios
Romance
Farándula Venezolana
Salud
Música